Museo a Cielo Abierto de Valparaíso
Una iniciativa pionera en Chile y está compuesto por 20 murales de diversos estilos pictóricos; ubicados en los faldeos del cerro Bellavista

El origen de este singular museo se remonta a 1969, cuando a un grupo de alumnos del Instituto de Arte de la Universidad Católica de Valparaíso (actual PUCV), liderados por el profesor Francisco Méndez Labbé, comienzan a pintar grandes murales en los muros de las casas y las murallas de contención del cerro Bellavista. Entre 1960 y 1973 dieron vida a cerca de sesenta murales en diveros lugares de la ciudad.

A comienzos del trágico año de 1973, a Nemesio Antúnez -que en ese entonces se desempeñaba como director del Museo de Bellas Artes de Santiago- se le planteó la idea de convocar a diversos pintores para plasmar murales con la idea de realizar un recorrido artístico por los cerros de Valparaíso. El golpe militar de 11 de septiembre obligó a posponer la realización del proyecto, que vino a concretarse solo en 1991 gracias a un convenio suscrito entre la citada universidad y Municipalidad de Valparaíso; proyecto que fue dirigido por Francisco Méndez Labbé y su discípulo-colega pintor Israel Fraiman, primer curador y cofundador.1

Se eligió el cerro Bellavista para hacer el museo porque, además de la comodidad de ser céntrico y estar cerca de la Plaza Victoria, contaba con grandes muros de contención y costados de casas. Como explicaba Paola Pascual - curadora y diseñadora gráfica de la PUCV- "esto es importante para decir: ‘Ya señor pintor, elija el lienzo que usted quiera’". Además, tiene el ascensor Espíritu Santo, que sirve para llegar a la mitad del recorrido, es decir, "el cerro tenía todas las condiciones aptas para hacerlo accesible a la gente. Se armó así un concepto de museo que contiene una diversidad de pintores, una diversidad de pinturas, en un espacio diverso, donde hay gente de origen socioeconómico bien diferentes, por lo tanto con gente muy diferente. Y esto representa también un poco lo que es Valparaíso".

 
Sergio Montecino. Mural 15

Los murales están expuestos, desgraciadamente, no solo a las inclemencias del tiempo sino también al ataque de vándalos que se divierten en rayarlos. Para conservar y restaurar las obras se creó en 1994 el Taller de América Valparaíso a Cielo Abierto, que dirigió Pascual y en el que trabajan estudiantes de diversas carreras de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso.

Pero la situación ha ido empeorando y algunos murales han desaparecido bajo los rayados y el spray que utilizan los grafiteros; prácticamente ninguno de los murales ha escapado a sus ataques. De ahí que la Municipalidad de Valparaíso, haya decidido tomar una serie de medidas para "controlar al vandalismo grafitero, que ha convertido a Valparaíso en la ciudad más rayada de Chile" y ha destinado 30 millones de pesos para restaurar los 20 murales.

Las pinturas se distribuyen por un amplio sector del cerro Bellavista, formando un parque artístico en pendiente, complementado con miradores y escaleras entre la atractiva arquitectura patrimonial de los alrededores.